• dreamprop

Gracias a la tecnología blockchain, los inmuebles físicos pueden convertirse en activos digitales.

Gracias a la tecnología blockchain, los inmuebles físicos pueden convertirse en activos digitales.

Los inmuebles físicos pueden tener su correlato en el mundo virtual.

¿Escuchaste hablar de convertir una propiedad inmobiliaria en tokens? Hoy en día, cada vez son más los proyectos que involucran tecnología blockchain para incrementar la seguridad y la transparencia con los clientes.

A modo de introducción, un token es un activo digital que vive dentro de la blockchain. Este activo no es ni más ni menos que un derecho de propiedad. A su vez, este debe tener características únicas y gozar de una utilidad, para que quien lo compre pueda usarlo con un fin y no sea un bien meramente especulativo.

Ahora sí, llevemos esta tecnología al mundo inmobiliario. Hay dos tipos de bienes inmuebles tokenizables: físicos y virtuales. Los bienes inmuebles físicos (como una casa) pueden ser tokenizables, es decir crear un activo digital (token) que tenga su representación en una propiedad del mundo real.

Por otro lado, los bienes raíces virtuales suelen ser una parcela de tierra dentro de un mundo digital como “The Sandbox” o “Decentraland” (comúnmente llamado el “metaverso”).

Es importante tener en cuenta que cuando la gente habla de bienes raíces “virtuales” o tokens inmobiliarios, no todos están necesariamente hablando de lo mismo. Algunos se refieren a bienes inmuebles físicos que se venden en forma de tokens, mientras que otros pueden referirse a bienes inmuebles digitales (como pueden ser NFTs) que solo viven dentro de los Metaversos.


Los bienes raíces virtuales son espacios o edificios dentro de mundos virtuales donde las personas pueden ingresar con avatares y disfrutar de eventos virtuales, jugar e incluso aprender.

La relación entre el metaverso y los NFT se da en que todo objeto que uno convierta en NFT lo puede utilizar dentro de estos mundos digitales. Los bienes inmuebles físicos se pueden tokenizar como un activo completo o mediante propiedad fraccionada. Esto se logra “convirtiendo” el activo en una entidad legal y la propiedad de esta entidad se representa mediante tokens.

Ahora bien, ¿y si quiero comprar ese NFT? La forma de adquirirlos, es usando criptomonedas en un mercado secundario. También se está trabajando en soluciones para que puedas comprar tu token con moneda dura. Una vez comprado, este nos queda dentro de una billetera digital (como por ejemplo Metamask) y podríamos revenderlo o transferirlo a otra persona.

Sin embargo, muchas personas se preguntan: ¿cómo puedo vincular un activo físico a un token? Esta es una pregunta interesante, porque cuando uno compra un token, simplemente está adquiriendo un activo digital en una cadena de bloques.

Hay dos formas de tokenizar bienes inmuebles: la tokenización de activos completos (Entire Asset) y la tokenización de propiedad fraccionada (Fractional Ownership).

La tokenización de propiedades fraccionada es relativamente simple y similar al crowdfunding, donde dependiendo de cómo esté estructurada la inversión, cada propietario puede tener una o más acciones fraccionarias de los bienes inmuebles subyacentes. Estas acciones también se pueden representar en forma de tokens, sin embargo, la tokenización de un activo completo es un poco más complicada.

La mayoría de los países desarrollados actualmente estructuran y documentan la propiedad inmobiliaria a través de una oficina de escrituras, con lo cual para que un token nos sirva como título de propiedad, los legisladores deberían aprobar una ley que cree una clase de activos regulada que permita que existan escrituras directamente emitidas en forma de NFT.

¿Tenemos un caso real donde se haya vendido una propiedad tokenizada? Sí, la primera venta exitosa de una propiedad tokenizada se ha dado en EE. UU. en febrero de este año. Una mujer vendió su casa en Gulfport (Florida) por US$ 650.000.

En conclusión, mucha gente se apresura a afirmar que los tokens no se pueden vincular a activos físicos y es cierto que la legislación todavía tiene mucho por hacer para proporcionar marcos regulatorios sólidos para la tokenización de activos. Sin embargo, es absolutamente falso afirmar que hoy no es posible.

La tokenización es posible, solo requiere una estructuración adicional para que sea compatible con el mundo “real”. En los próximos años, el sector inmobiliario será una de las industrias que más se beneficiará del uso de la blockchain y algunos modelos de negocio, relacionados al mercado de créditos, potenciarán ese desarrollo y generarán soluciones disruptivas.


Fuente:Clarin